Para quienes no lo saben, el suero fisiológico es una sustancia elaborada con agua y sal. La concentración de esta solución salina es del 0.9% y tiene la misma cantidad de sal que la sangre de los seres humanos.
El suero fisiológico es completamente noble y no tiene ningún tipo de contraindicaciones, por tal razón puede ser utilizado por personas de cualquier edad. Es decir, desde niños recién nacidos hasta adultos mayores.
Esta solución salina es utilizada para muchos fines domésticos y médicos. En el caso de los recién nacidos, es recetado para realizar lavados nasales.
Los otros usos del suero fisiológico son para lavados oculares, para limpiar los lentes de contacto, para la limpieza de heridas ya que tiene propiedades antisépticas, para arrastrar costras y secreciones de las fosas nasales y para higienizar los tatuajes.
Esta sustancia también resulta de gran ayuda para aquellas personas que sufren de rinitis alérgica ya que contribuye a que las mucosas estén protegidas de factores alérgenos del ambiente como el polen, el polvo, los ácaros, entre otros.
Por otro lado, el suero fisiológico es empleado para hidratar a las personas, para reponer electrolitos y como tratamiento complementario para la nebulización.
El suero fisiológico se consigue en farmacias en varios tipos de presentaciones como en spray, gotas, botellas, entre otras. Cada persona elige la que mejor se adapte a sus necesidades y requerimientos.